ActualidadCulturaEstilo de vidaLibre ExpresiónMundoPenínsula

La tregua de Navidad

Por Jorge Luis López Mendoza*

Hace 107 años, Europa, y el mundo, veían los primeros meses de desarrollo de lo que los sobrevivientes de la época llamarían “La Gran Guerra”, o la Primera Guerra Mundial para nosotros. Todo las tensiones políticas, económicas y nacionalistas, que se habían acumulado a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX y en la primera década del siglo XX, entre las potencias europeas, estallaron a tras un único hecho detonante, más no la causa en sí, como lo fue un magnicidio. El 28 de junio de 1914 en la ciudad de Sarajevo en Bosnia, el joven nacionalista serbio Gavrilo Princip, jaló el gatillo de su FN modelo 1910 y acababa con la vida del archiduque Franz Ferdinand, heredero al trono del decadente Imperio Austrohúngaro, y de su esposa Sofía Chotek.  

A partir de ese momento, una reacción en cadena de acontecimientos se puso en marcha, y las diversas alianzas militares entre las potencias europeas se pusieron en marcha. Austriacos declararon la guerra a los serbios, el Imperio Ruso salió en defensa de Serbia y declaraba la guerra a los Austriacos, Alemania declaraba la guerra a Rusia y tras invadir a Luxemburgo declaraba la guerra a Francia el 3 de agosto de 1914 para un día después invadir Bélgica, ese mismo día Inglaterra declaraba la guerra a Alemania y posteriormente a Austria-Hungría. En los meses siguientes, los combates entre las fuerzas aliadas y las tropas de las potencias centrales se fueron efectuando a lo largo de kilométricos e inamovibles frentes marcados por las trincheras: el frente occidental que recorría las fronteras francesa y belga con Alemania, y el frente oriental que recorría la frontera del imperio ruso con sus vecinos alemanes y austrohúngaros.

Justó ahí, en medio de los encarnizados combates, llego la temporada de navidad de 1914. En ambos bandos, en un intento de mantener la moral de sus tropas, cada mando central envió diversos regalos a las tropas del frente (como las latas con paquetes de cigarrillos, chocolates y una foto de la reina Ana enviado a los ingleses) como un gesto para motivar a las tropas y, de paso, recordarles que el conflicto terminaría pronto, aunque esto evidentemente era una creencia errónea. Pero en medio de un aire permanente de muerte, mantener el ánimo era sumamente difícil. Sin embargo, en la víspera de navidad, en el frente occidental, en varias zonas de combate, tanto ingleses, franceses como alemanes, decidieron dejar de pelear, sacaron las banderas blancas, salieron de sus trincheras y pactaron un cese al fuego, y entonces los antes enemigos comenzaron a intercambiar presentes, cerveza y comida; se reunieron a rezar, a enterrar a los caídos en la “tierra de nadie”, a sacar a flote el espíritu humano.

Y hay que decirlo, el espíritu de navideño de fraternidad surgió de los propios soldados, y es que ni siquiera la intermediación del Papa Benedicto XV, quien propuso a los altos mandos de los bandos enfrentados que abandonaran las armas durante 12 horas el día de Navidad, pudo lograr lo que los “soldados rasos” si pudieron: el dejar de lado las armas y celebrar la paz y la hermandad entre ellos.

Fue tal el ambiente de fraternidad, que, en varios puntos del frente, los ahora “hermanos” no solo compartieron alimentos y bebidas, cantaron villancicos o celebraron misas de nochebuena, sino que incluso disputaron partidos improvisados de fútbol. La historia más popular, ocurrida en la localidad de Yprés en Bélgica, dice que fueron los alemanes quienes propusieron el encuentro a los ingleses, el cual enfrentó a los integrantes del segundo batallón de los “Argyll and Sutherland Highlanders” (escoceses en su mayoría) del bando británico contra los integrantes del 133 regimiento de Sajonia por el bando alemán, y fueron los británicos quienes se llevaron la victoria por marcador de 3-2, aunque el resultado fue lo de menos, ya que fue la oportunidad para que cientos de soldados pudiesen divertirse. La tregua improvisada duro uno o dos días en algunos lugares, en otros hasta semanas o meses, y aunque los mandos militares hicieron lo imposible para que lo ocurrido no trascendiese, el relato del milagro de que los seres humanos no se matasen en plena guerra llegó hasta nuestros días gracias a las cartas, diarios y fotos que los soldados hicieron y que enviaron a sus familiares o que lograron conservar hasta el final de la guerra.

Y es que este relato de fe en la humanidad es muy poderoso, además de atractivo, tanto que ha llegado a los medios audiovisuales. Personalmente recomiendo dos en particular, uno producto del séptimo arte y otro producto de youtube. En primera instancia, está la película Joyeuz Noël (Noche de Paz) de 2005, la cual fue dirigida por Christian Carion y que  fue es una producción francesa (la cual podemos encontrar en algunas plataformas de streaming), y en segunda instancia recomiendo el video de La tregua de Navidad en la Primera Guerra Mundial del canal de youtube de Bully Magnets.

FUENTE:

Flores, J. (24 de diciembre de 2019). La tregua de navidad de la Primera Guerra Mundial. National Geographic, Recuperado de https://historia.nationalgeographic.com.es/a/tregua-navidad-primera-guerra-mundial_8801/2

Guasch, A. (8 de noviembre de 2018). Una tregua por navidad. Recuperado de https://www.lavanguardia.com/vida/junior-report/20181108/452655340524/tregua-navidad-1914-primera-guerra-mundial.html

Molero, I. (16 de diciembre de 2020). La genuina Tregua de Navidad. Recuperado de https://as.com/futbol/2020/12/16/reportajes/1608091792_939729.html

Licenciado en Historia por la Facultad de Antropología de la UADY, con certificado en Competencias Docentes para la Educación Media Superior en 2016. Docente desde 2011, con experiencia en educación secundaria, media superior y superior. Actualmente docente del área de Ciencias Sociales en la Unidad Académica Bachillerato con Interacción Comunitaria (UABIC) de la UADY, miembro del proyecto Fútbol de Primera y apasionado de la Historia y el fútbol.  

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba
Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Bienvenido Yá ax ché
Hola 👋
¿En qué podemos ayudarte?