Libre Expresión

Las ideas e ideales del Gral. Salvador Alvarado (IV)

Por Carlos Sarabia Barrera

Continuando con la biografía del Gral. Salvador Alvarado, cabe señalar que desde que asumió el poder, se propuso solucionar el problema de la tierra e implantar una reforma. Preparó todo, escuchó pacientemente todas las recomendaciones. Luego, el 6 de enero de 1916, expidió el reglamento de la Ley Agraria que causó impacto porque tuvo en cuenta los intereses de la Revolución. 

Estableció terrenos suburbanos que comprendían ejidos y tierras indispensables para incrementarlos. También tierras pastorales a más de 8 kilómetros de la plaza de las cabeceras. Acordó pagar por tierras adquiridas legítimamente y planteó el surgimiento de una pequeña propiedad debidamente protegida. 

Planeó establecer bancos agrícolas, refaccionarios e hipotecarios, que fueron realidad con Lázaro Cárdenas. Incluso, para preservar la riqueza de Yucatán, fijó el número de hojas que debía quedar en cada planta de henequén luego de cada corte, con lo que se evitaría la sobre explotación. Tras reorganizar la Comisión Local Agraria, puso en práctica la Ley. Antes de expedir el reglamento, invirtió más de medio millón de pesos en trabajo de mensuras, deslindes, revisión de títulos de propiedad y distribución provisional de tierras. Para lograrlo trajo ingenieros de todas partes de la República. Aquellos años hubo cosechas récord de maíz, jamás logradas por sus antecesores. 

Pero doce días después de entrar en vigor la nueva Ley Agraria alvaradista, don Venustiano Carranza ordenó derogarla. Según don Alfonso Taracena, en su obra «La Verdadera Revolución Mexicana. Cuarta Etapa (1915-1916)», Carranza trató de congraciarse con los EU con esa derogación y con el decreto que puso fuera de la ley a Villa.  

Por otra parte, quitando sus nexos con los hermanos Flores Magón, poco se sabe de las lecturas que contribuyeron a formar la ideología del ahora Benemérito del Estado de Yucatán. De los Flores Magón quizá absorbió las ideas socialistas. Algunos historiadores consideran que los libros del autor inglés Samuel Smiles influyeron mucho en él. Ciertamente, el Gral. Alvarado brilló por su sorprendente integridad, pero también por su criticable intolerancia y su total falta de respeto a las creencias religiosas. Sus ideales sobre educación y religión son el mejor ejemplo. 

Su famosa Ley General de Educación Pública, promulgada en 1915, establecía la educación primaria laica, obligatoria y mixta (algo inconcebible en esos tiempos), basada en los conceptos de la Escuela Racional o racionalista, derivada a su vez del criterio del anarquista y libre pensador catalán de nombre Francisco Ferrer i Guardia. Las ideas de su «Escuela Moderna», surgidas en España, tuvieron gran influencia mientras vivía, aunque cobraron mayor fuerza luego de su muerte, sobretodo en México y en Yucatán, a donde arribaron primero. 

Como expliqué en el artículo anterior, nuestro estado era muy rico; la opulencia se concentraba en pocas familias que dilapidaban el dinero surgido de la explotación y esclavitud del indígena, en viajes a Cuba, Estados Unidos y Europa, especialmente a Francia. Estas familias se autonombraban de la «Casta Divina», imitaban el estilo «liberty» de la época y llevaban una vida «afrancesada». 

Sus viajes y contactos con gente de otros países propiciaron la introducción a la Península y luego al resto del país, de lecturas, modas, ideas y conceptos de orden social y político que corrían como pólvora en Europa. Entre estos estuvo el anarcosocialismo, dimanado de las enseñanzas de Rousseau sobre el hombre, que explican el universo de manera positiva, natural y científica, sin referencia alguna a Dios o a lo sobrenatural. Afirmaban que pensar en lo sobrenatural resulta desviador y dañino para el hombre y su futuro. 

Consideraban que para que esto surtiera efecto es imprescindible empezar desde la niñez, combatir todo lo que pudiese «contaminar» la mente virgen de los niños, algo que sólo puede lograrse excluyendo de la educación lo concerniente a religión, a cristianismo y a la Iglesia. Como comprenderán, eran ideas que encerraban rabioso anticatolicismo y anticlericalismo, circunstancias normales en esa época. 

Salvador Alvarado tenía esas ideas. Por ello se propuso desde el mismo día de su llegada combatir a la Iglesia con toda su fuerza, y arrancar a todos, niños y adultos, de su influjo educativo. Revolucionarios como Alvarado, o como Tomás Garrido Canabal en Tabasco, dieron suma importancia a la llamada desfanatización del pueblo, comenzando por la infancia.

Uno de los mayores divulgadores de la Escuela Racionalista fue José de la Luz Mena, con su libro «De las tortillas de lodo a las ecuaciones de primer grado», cuya primera edición salió a la luz precisamente en Yucatán, cuando gobernaba el Gral. Alvarado. Fue aquí en Yucatán donde fundaron la primera escuela racionalista. Pero si bien el General tenía bien definidas sus ideas y patrocinó al maestro Mena, también promovió el establecimiento de una Casa del Bambini, con sistema Montessori; fundó la Escuela Vocacional de Artes y Oficios y una escuela especial para niños indígenas, con internado, a la que llamó Ciudad Escolar de los Mayas, que los prepararía hasta alcanzar carreras profesionales. Su partida de Yucatán acabó con este proyecto. También abrió una escuela especializada en Agricultura.- Carlos A. Sarabia y Barrera, 2 Noviembre de 2021. Continuará…

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